lunes, 26 de enero de 2015

Mi más bonita casualidad.

"Hubiéramos podido cruzarnos por ahí sin vernos, mirando hacia otro lado, distraídos... O haber pasado a diferentes horas por el mismo lugar, o no haber pasado nunca. Tuvo que haber un "algo", un mandato divino, una muy bien estudiada casualidad, para que entre los cientos de millones de habitantes del mundo, tú y yo coincidiéramos en el mismo lugar al mismo tiempo."

No hay comentarios:

Publicar un comentario