viernes, 15 de agosto de 2014

No es tan difícil, joder.

Yo también he sido una de las muchísimas víctimas de las películas de Disney. Era demasiado sencillo y demasiado previsible. Princesa conoce príncipe y ya está. Surge. Ni complicaciones, ni distancias. Pequeños problemas que surgen pero que con el lema de "El amor todo lo puede" se supera. Pero ¿por qué es tan complicado en la realidad? 

Vale que no somos perfectas, ni princesas de un reino. No queremos que nos prometan lo imposible, que nos consigan la luna, ni que nos lleven a lomos de un caballo blanco por la orilla del mar. Solo queremos un "dar y recibir", hablar hasta las tantas, diciendo tonterías y sonriendo como críos. 

Que te mire, que te abrace, que te bese y que te diga "buenas noches enana" sería más que suficiente.