martes, 27 de enero de 2015

"No me acuerdo de olvidarte."

Él está a mi lado. Vamos caminando juntos, pero ni me ha mirado. Ni siquiera hemos intercambiado palabra. De reojo lo miro y él mira al frente mientras camina. Se le marca la mandíbula. Está serio. Es más que eso está enfadado. Y la verdad no se por qué y ahora mismo ni me importa. Ya se le pasará.

Han pasado varias horas desde ese momento incómodo, aunque esté tiempo tampoco ha mejorado, ha habido demasiado silencio. Hay 4 personas más a mi alrededor y ni idea de dónde han salido. Por lo que se ve, no tienen muchas ganas de conversar. Demasiado silencio para mi.

- Me voy a mi casa.
- Te acompaño.

Le miré extrañada mientras se levantaba de ese banco de madera para acercase a mi. No lo entendía, habíamos pasado horas juntos y ni siquiera habíamos hablado. 

Volvimos a recorrer ese pasillo incómodo de silencio que antes habíamos atravesado. Pero esta vez era diferente. Me miraba. Yo le miraba a él. Sonreíamos los dos. De pronto me paré, junto a una de esas tantas farolas que iban apareciendo a lo largo de la calle. Y él se paró conmigo. De verdad que no entendía nada. Es todo tan raro, aunque con él todo es raro. Nada tiene sentido. 

De pronto, comenzamos a hablar. A reír. Cómo lo echaba de menos. Volvimos al principio de nuestra historia. De golpe volvió aquella sensación que un día se esfumó. Estaba ahí. Era él. No podía resistirlo más. Sin dejar de mirarle me acerqué. Le cogí del cuello suavemente mientras me ponía a su altura y le besé. Mientras me cogía de la cintura y me acercaba aún más a él. Habían pasado varios años desde nuestro último beso. Aún mordiéndole el labio intentando retenerlo, se separó de mi despacio. Así que simplemente me miró y me dijo susurrando:

- Te estaba esperando.  

lunes, 26 de enero de 2015

Mi más bonita casualidad.

"Hubiéramos podido cruzarnos por ahí sin vernos, mirando hacia otro lado, distraídos... O haber pasado a diferentes horas por el mismo lugar, o no haber pasado nunca. Tuvo que haber un "algo", un mandato divino, una muy bien estudiada casualidad, para que entre los cientos de millones de habitantes del mundo, tú y yo coincidiéramos en el mismo lugar al mismo tiempo."

domingo, 25 de enero de 2015

"I'll come back for you."

Me he tragado mi orgullo. He sido yo la que ha dado el paso firme y valiente de acercarme a ti. Después de todo aquello que me dijiste no te lo merecías. Y lo sabes. Fueron palabras innecesarias, bordes e inmaduras. Son como tú. Un borde y un inmaduro. Tendría mil defectos para describirte. Eres la única persona con la que siempre acabo enfadada. Eres la única persona que me saca siempre de quicio. Eres la única persona con la que puedo estar meses y meses sin hablar. [...] Pero ¿sabes qué? Siempre me tragaré mi orgullo por ti. 

domingo, 18 de enero de 2015

Maybe

Quiero irme. Siempre he sido una persona muy indecisa y que duda con la mayoría de las cosas aunque no lo parezca. Pero ahora mismo tengo algo claro y es que quiero irme lejos. A un lugar donde no conozca a nadie y dónde poder empezar de cero. 

Que te vayas lejos no quiere decir que toda tu vida que has forjado aquí vaya a desaparecer, pero será diferente. Conocerás gente nueva que puede conseguir que tú día a día cambie por completo. Hará que tu vida cambie tal como la conoces y puede que sea eso lo que quiero. 

Llega un punto en el que realmente necesitas salir de aquí, decir a adiós a esas personas que un día lo fueron todo. A lo mejor justo por esas personas necesitas irte lejos, porque sigues enganchada a ellas. Llega un momento en el que ves que realmente no puedes avanzar, ya sea por ellas o por ti misma. 

martes, 13 de enero de 2015

My time, my space.

Qué rápido ha pasado todo. Hace menos de lo que quiero pensar, todo estaba en orden, algunos cambios raros en mi vida, pero cambios al fin y al cabo. Y como todos los cambios, siempre se suelen pensar que eran para bien, pero es increíble lo que ha pasado en estas semanas. Como mi cabeza vuelve a estar dudosa. Como esos cambios que habían surgido en principio para bien se habían torcido. 

No me gusto en estos momentos. Me conozco demasiado bien como para saber que las cosas no están saliendo como quiero. Día tras día se repite la misma historia. Pero todos, no hay excepción. Y ya no puedo más. Y no se que hacer.

De momento solo necesito tiempo. 

miércoles, 7 de enero de 2015

Silence.

De pronto se levantó. Y sin quitar la mirada de la mía se acercó hacia mí, lento. Sin parar de caminar y de apartar la mirada, evitaba a las personas que estaban entre él y yo. Mi aliento se esfumó. Apenas podía respirar.

Se estaba acercando. Cada vez está más cerca. Creo que estoy temblando. Se para a pocos centímetros de mí. Es alto, bastante más que yo, y desde todo lo alto que él era me miró fijamente a los ojos. Estaba muy serio, marcando mandíbula, pero de pronto sonrío de lado. Esa sonrisa que me encanta tanto. Y entre sonrisas me dijo “¿A dónde quieres ir?” No me salían las palabras. No sabía que responder. Parecía tonta.
Sin que me diese tiempo a decir nada, me cogió del brazo y me llevó distintas de las salas de la casa en la que estábamos. Sinceramente no me acuerdo cuales eran, demasiado que podía andar de un lado para otro.

De repente, paramos de dar vueltas, simplemente me miró y me dijo “Ven”. Subimos unas escaleras y llegamos a un dormitorio. Había una cama grande y poca luz. Con todo el cuidado del mundo me cogió para dejarme en la cama. Boca abajo. En esa habitación solo se oía mi respiración. Sin decir nada se puso encima de mí, y con esas manos fuertes empezó a acariciarme la espalda. De arriba a bajo. Por debajo de la camiseta. Se apoyó en mi cintura mientras puso su cuerpo encima del mío, me apartó el pelo y despacio empezó a besarme el cuello… Y de pronto desperté. 

jueves, 1 de enero de 2015

Demasiado tiempo perdido.

Siempre se ha dicho que un año nuevo es significado de una nueva etapa. Que es el momento de probar cosas nuevas, acabar con aquellas que estaban a medias para siempre y atreverse a lo nuevo. Y eso es lo que he decidido hacer. Acabar con esas historias a medio terminar y a medio empezar. Terminar con ese sufrimiento interno y dejarlo aparcado para siempre. Si hasta ahora no ha pasado, quién me va a decir que este nuevo año hará que pase. Ya ha pasado demasiado tiempo. Demasiado tiempo perdido en esta historia incompleta. 

Es hora de decir adiós.