miércoles, 22 de julio de 2015
XV
Me mordía el labio, abrazándolo más y más fuerte por detrás de él, sabiendo que no era mío.
Él era oxígeno y yo me moría por respirar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario